Viajar y trabajar en el exterior: una tendencia en alza entre los jóvenes

Poco a poco más jóvenes se suman al fenómeno de Work & Travel, una propuesta para trabajar en el exterior y conocer destinos. ¿Qué los motiva? ¿De qué forma se transforma uno en viajante?


Numerosas personas sostienen que viajando se está más cerca de la felicidad. Lo afirma Maximiliano Costagliola en su novela El arponero del aire: “En el imaginario argentino, de forma especial en el de la clase media, Europa marcha como la tierra prometida: no importa quién llegue, las condiciones en que lo haga ni para qué exactamente. En el Viejo Continente uno siempre está más cerca de la felicidad; cuando no de ser más humano. Cruzar el océano es por sí solo un síntoma de superación personal, tal y como si uno lo hiciera a nado”.Poco a poco más jóvenes argentinos escogen Estados Unidos, Australia, N. Zelanda o bien países europeos como destino para empezar su experiencia laboral gozando, por su parte, del descanso y el turismo. La mayor parte coincide en que se trata de un “crecimiento personal”, “un aprendizaje” porque viajar, aseguran, “te abre la cabeza”.

Sobre ese deseo se ha montado un negocio con empresas que existen hace más de 60 años en el país ofreciendo variados paquetes a los aproximadamente cinco mil jóvenes -3000 a E.U., mil a N. Zelanda y 1000 a otros destinos- que deciden viajar con esta modalidad. Y, en palabras de quienes vivieron la experiencia, hay tantas maneras de viajar como personas en el planeta, por el hecho de que el espíritu viajante es una cosa que se lleva adentro, si bien hayas pasado lo que llevás de vida en el sillón de tu casa.

Día tras día una hoja en blanco

Camila Vogel está viviendo en el futuro. Son las nueve de la mañana y el día de hoy cumple 26 años. Pero aquí, en Argentina, faltan 16 horas a fin de que sean las nueve de la mañana de la fecha de su aniversario. Está en Whakapapa, en la isla norte de N. Zelanda, llueve muchísimo y se cerraron las 2 montañas, por eso los planes de hacer snowboard se transformaron en enhornar una torta y celebrar a la noche con los amigos con los que convive y trabaja. En el mes de noviembre se cumplen un año y tres meses que llegó a Nueva Zelanda buscando instalarse en un país de habla inglesa y conocer otra cultura: “Me parece que cuanto mayor tiempo estés en el país puedes realmente hacer un intercambio cultural. No afirmo que un viaje de un mes no lo sea, pero el viaje largo deja meterte en la cultura, vivir, comer, charlar como ellos y conocer totalmente todo: lo malo y lo bueno”, explica por teléfono.

El sitio web Yo me animo y vos? fue el disparador. Inició como un weblog de viaje donde un cordobés llamado Bernardo Carignano contaba sus experiencias en Nueva Zelanda y resultó una web de ayuda para viajeros que ofrece información detallada para viajar y trabajar en distintas partes del mundo. Al mismo tiempo, Camila fue a un aniversario y presenció una conversación en la que uno de los invitados charlaba de un partido de Los Pumas contra los All Blacks. Allí se enteró que este chaval vivía en Nueva Zelanda y le propuso ayudarla a aplicar para la Visa de Working Holiday.

No hubo demasiada planificación. Recuerda que estaba cursando su último año en la Facultad de Derecho de la UNLP, viviendo una vida monótona y sosegada. “En octubre de 2015 me aprobaron la Visa y saqué el pasaje para viajar en agosto del año siguiente. Yo seguí con mi vida normal y recién un mes antes caí en que me iba. Ahí me compré una mochila de sesenta y cinco litros y me traje lo esencial: 3 kilos de yerba, el mate y un par de diarios para escribir cosas”.

Cuando llegó a N. Zelanda se aproximó a una empresa para buscar trabajo. Trabajó en agricultura, vivió cinco meses en una granja, empaquetó kiwis y hoy día atiende al público en el café de un centro de esquí. Camila entiende que viajando todo es temporal y es el medio para conseguir otra cosa: “Sé que me meto un mes en la fábrica de empaquetar kiwis y genero la plata suficiente para continuar viajando; y además de esto el conjunto humano que se genera es bello porque somos todos jóvenes en la misma. Y asimismo rompés con tus límites personales, por el hecho de que todo es un desafío opuesto a tu rutina de vida, todo es una hoja en blanco. En Argentina mi campo es otro”, aclara.

Es que Camila se fue de Argentina con un 98 por ciento de su carrera universitaria aprobada y la psique colapsada: “La materia es solo un porcentaje de mi vida. Aquí nadie anda chillando a los cuatro vientos que profesión tiene y uno tiene más aspectos de la personalidad. Y me faltaba todo eso ya antes del viaje, conocer todo el porcentaje que me queda”, medita.

CONOCER LA FUERZA INTERIOR

A Juan Cruz Torno Sánchez (veintiseis) se lo nota liviano. Hace un año y medio que lo único que lleva con él es una mochila de 75 litros. Realizo varios cursos de ingles y se decidio.  En el tercer mes del año de 2016 decidió efectuar una pasantía para trabajar de chef en el pueblo San Juan de Dios, al sur de Francia. La activa es trabajar seis meses y recorrer nuevos lugares el resto del año. Ahora está de paso por La Plata, visitando amigos, familiares y buscando la motocicleta que se compró para comenzar su nuevo viaje desde el Norte de Argentina hasta Perú.

La bisagra en su vida fue un viaje a Ecuador, Colombia y Perú, que lo motivó a trabajar y viajar como procedimiento preciso para proseguir conociendo lugares. “Somos animales. Nómades por naturaleza, sedentarios por poder. El hombre que se queda quieto es por algo, quizá para sentir que tiene algo seguro”, reflexiona.

Para Juan nada fue simple, mas todo era cuestión de animarse. “Me puse a estudiar chef por el hecho de que siempre me apasionó la cocina y pues veía la manera de poder irme a efectuar una pasantía. Adelanté la carrera a un año y medio”. Un día sentó a sus papás y les confesó que había dejado Arquitectura y que tenía pensado irse a trabajar afuera. A los seis meses tenía un pasaje de ida y un trabajo que lo esperaba en Francia.

Llegó sin saber francés; la primera semana lavó platos, la segunda peló zanahorias y luego ascendió a la categoría de chef para estar esos seis meses encargado de la una parte de postres. El día de hoy tiene el cargo de “Chef de Partie” y un sueldo mayor. Vive en un pueblo de 8 mil habitantes, con playa y mucha lluvia. Trabaja desde las 9 de la mañana hasta las doce de la noche y pasea doce km desde su departamento al restaurant todos los días. Asegura que los días de mal clima lo tiran abajo, que en general está solísimo y que los fines de semana sale poco pues aprovecha a reposar. ¿Que lo motiva? Está convencido de que está aprendiendo de una de las mejores cocinas del mundo, y sabe que es la única manera de proseguir viajando.

Si queres aprender ingles con un curso efectivo, ingresa en el siguiente link: http://www.fiskingles.com.ar/

 

HurliNet

Entrada siguiente

Vídeos de desaparición: ¿Cuál es el atractivo?

Lun Oct 28 , 2019
Los anillos se han estado extendiendo en el océano del Internet últimamente, pues los pesos pesados de los medios sociales están señalando sus periscopes hacia el vídeo que desaparece y el contenido generado usuario. Los anillos provienen principalmente de la nave madre de Facebook, que ha tenido sus torpedos apuntados […]